Toyota Motor Corporation es una empresa Japonesa que no se ocupa solo de producir automóviles, si no que también se encarga de estar a la vanguardia con la robótica.
Hace unos meses anunciaron un novedoso e interesante producto, una silla de ruedas que no requiere ayuda mecánica o muscular alguna sino que es deslizada mediante las ondas cerebrales emitidas por la persona que la utiliza.
Las investigaciones sobre este tipo de tecnología de interfaz cerebro-máquina, conocida como BMI apuntan a conseguir que las máquinas sean capaces de reconocer y ejecutar un mayor número de órdenes y con más acierto.
Actualmente la Universidad Tecnologica de Sydney anuncio un avance en esta rama, La tecnología que ocuparon es aun más pequeña que un simple borrador, identifica y clasifica las señales cerebrales del usuario, En la actualidad, el equipo está trabajando con la compañía australiana de comercialización UniQuest para encontrar un modo de llevar la tecnología al mercado. Según la Universidad, esto podría ser realidad en tres años.
Estos avances tecnológicos apuntan a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidades.
